Vulnerada

Mujer pobre…

como bosque tras la tala

como montaña agreste.

 

De corazón libre y fuerte

como oleaje del mar y ojos

de resentimiento oscuro.

 

 

La cara surcada por dolor,

y la facha cuestionada

la subyugan a una mala cosecha

 

Luchadora incansable,

buscadora de su propia ilusión:

el espejismo de vivir mejor, algún día.

La soga

 

Colgados a la soga

cual bombilla eléctrica

esperando que alguien

encienda la luz en la pieza.

La soga

nos gira cual péndulo

a los vaivenes del tiempo,

del tiempo de señores

que están muy bien puestos.

 

Romped la soga

y caer de pie en la tierra

como dueños, como libres,

como río que se junta al mar.

La plaga

 

 

 

 

 

En las calles el miedo agarra.

Nuestra alma, elegante y sin orejas,

es una extraña de ojos abiertos,

rojos, verdes, ámbar.

Evaporizado del hervor en  las ollas,

intrépido y misterioso,

entró en nuestra sangre,

en el aliento de los comensales.

El estofado de pangolín y murciélago,

quema la garganta y calienta el discernimiento.

En aislamiento, escucho el grito del que huye,

perseguido por las garras de una plaga.

Viejos 

Hay que tener resiliencia,

mesura y esfuerzo,

para una larga vida.

No me cierres  la  boca,

No borres mi historia

Ni subestimes mi existencia.

No cuelgues en el armario

mi experiencia o silencies,

antes de tiempo, el ímpetu de mi corazón.

Fiesta familiar

 

 

En la mesa la  comida  y  en el vaso de vino, el resguardo.

Debajo del mantel  intrigas o acuerdos solapados.

Mimos a los niños y paciencia con   los tíos.

Desapegados…,

y los abrazos son

un contrapeso  para que   las ramas

continúen sujeta al mismo árbol.

Oscar

 

 

 

 

Recuerdo  su silencio,

su carácter apacible.

 

 

Al peinar  sus rizos

supe que los secretos humanos

son difíciles de desanudar

 

Vivió callado y templado,

el medio tono perfecto,

para satisfacer  al mundo exterior que lo rodeaba.

 

 

 

 

 

 

 

 

Amé

 

 

 

 

 

 

 

Amé la furia y la quietud,

de tu amor.

El sol al despuntar,

los pinos a la orilla de tu casa.

Las notas de tu guitarra,

tus besos debajo las sabanas,

tus ojos claros encendidos

de pasión.

Tu gastado pantalón,

tu camisa, tus zapatos,

todo esto amé,

mi lealtad  de  perro,

mi  cautela  de gata

mi persistencia cual maleza de en tu jardín.

 

 

 

 

Tú lo  sabes,

mis días son caminos,

que quieren llegar a tus brazos.

 

 

Las horas me las paso esperando

escuchar tus pasos, tus pasos y tu voz.

Mi deseo lleva tu nombre,

y en prenda tu corazón.

 

Tú lo sabes

si hasta por el sordo escucha

la rogativa de mi voz.

 

No voy a tu funeral

No me avisen que has muerto.

No  me inviten a tu funeral.

Seas como la gente que

se han ido de mi vida

y me dejan la esperanza que volverán.

 

Enterrado y llorado

recordaré tu carne muerta,

y  tendré una soledad sin esperanza.

No me avisen de tu muerte,

no me inviten a tu funeral

sea tu partida  ese libro en el estante

que hace mucho tiempo no leo.

Guerreros

 

 

 

 

 

 

 

 

Los llevaron a la guerra

desde las montañas de India,

desde la jungla de Vietnam,

desde la sabana de Senegal.

A Europa,

a la contradicción del diálogo,

respetar al blanco, matar al blanco.

El oficial inglés, el oficial francés,

guían a los guerreros hacia el frente.

 

Arenas del tiempo

 

 

 

 

 

 

 

 

Nadie nos visita ni

se sienta a conversar,

la calma no nos sirve,

Las arenas del tiempo

cubre lo que fuimos,

nos  hemos vuelto viejos y

sentado a esperar.

 

 

 

 

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Desunión

 

 

 

Es el vientre materno lo que nos enlaza.

y  nos peleamos por el pan –

en este mundo de hombre-

que tu hombre pone en la mesa.

Desunidas parimos hijos- balines de guerra-

parimos hijas -carne para  hombres buitres-.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El más querido

El más querido tiene el sol en su sonrisa, sus manos agarran mi cintura bajo la luna. Su piel huele a flor del limonero, su pecho es un nido acurrucando mi amor.

Por la noche es libre como el viento y en la mañana es rocío sobre una flor.

En mi cama y en mi almohada es él, el más querido

 

La casualidad de amar

Como a un pez el anzuelo

tu amor me encontró

y me arrastró fuera de mí.

Me envolví en   tu mirada,

me embaucaron  tus palabras y

en mi frente llevé tu beso.

A lo lejos, una ranchera desesperada

y juro nunca más amar, pero,

el amor es sólo casualidad.

Nabila

 

 

 

 

 

Lo quiso,  él era gentil , amable

llano a entregar su corazón.

 

Ella, desde siempre, arrastraba

amores perros en su corazón,

golpes, mentiras y engaños.

 

El duende jugaba en su cabeza,

su razonar lo disculpaba.

 

Una noche, en su huida,

él la alcanzó y con la llave de casa

le arrancó los ojos.

Pérdida.

 

 

 

Contra los sucesos.

luché por conservar

la habituada llama,

la escudé con mi cuerpo

y quise ganarle al viento.

 

Se quebró el orden.

 

La puerta dio un golpe,

la ventana  vibró.

Tenías la cara contra el vidrio,

la última vez que miré hacia atrás.

 

 

Amor de arcilla

 

 

Ese amor hecho de arcilla,

 

rojo en el crepúsculo de la tarde.

 

Alfarera fui en tus brazos y a mi gusto

 

moldeé tu cuerpo enamorado.

 

Fuimos dos figuras maleables entre las sábanas,

 

dos artistas en  un escenario

 

recitando elocuentes parlamentos de enamorados.

 

Dolor…

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En la oscuridad de la guarida y

a la lumbre del fuego,

fantaseamos ver hostiles gigantes en la pared.

Se apilan los cadáveres de seres humillados,

todos arrancados del curso natural de su vida o muerte.

Víctimas inocentes horrorizan

la historia de nuestra humanidad.

Solos

Solos…
Como si fuéramos lobos.
Apartados  por circunstancia.
Cómodos en el bosque
y asustadizos en rascacielos.

Siempre solos…
La risa asusta
La mirada desconcierta.
Desbordados de soledad escapamos,
a encontrarnos nuevos espacios vacíos

Solos…
Al brillo de la luna
aulla nuestra  alma, y
sin ella, seriamos sólo oscuridad.

Mi familiar máscara

original de mi nieta de 9 añosoriginal de María Belén, 9 años

Con tus ojos vi la inocencia donde no estaba

y con tu nariz  olí perfume en la podredumbre de las flores.

Fui sorda a la verdad y cubrí el desconsuelo con mi máscara para proteger mi sanidad…