El más querido

El más querido tiene el sol en su sonrisa, sus manos agarran mi cintura bajo la luna. Su piel huele a flor del limonero, su pecho es un nido acurrucando mi amor.

Por la noche es libre como el viento y en la mañana es rocío sobre una flor.

En mi cama y en mi almohada es él, el más querido

 

Nuestro sueño

 

 

 

 

 

 

 

Me dijo…  los humanos
soñamos ser erarios de la vida,
una estrella alumbrando
el fértil llano humanitario.

Me dijo… si despertásemos
las estrellas serían fosas oscuras,
los arboles, gigantes agresivos y
el pasto, guarida de predadores.

Los ríos y mares, ruido enloquecedor
Los volcanes, depósitos tóxicos
Los frutos, ponzoña y
las aves, nos picotearían los sesos

Me dijo que no me desesperase,
Pues el mundo y los humanos
somos mucho más…somos un sueño vivido entre

la luz y la oscuridad.

Dame el despertar…

 

Dame el despertar…

 

Dame el despertar de un nuevo día.

Y donde han descansado los leones

se levante el sol y enceguezca los sueños

de acomodados señores que nos han acobardado.

 

Dame el despertar de un nuevo día.

Que el ángel Gabriel desenvaine su espada

y corte en pedazos las historias antiguas

de libros irremediablemente profanos.

No quiero la luz de otros

Ni sus prédicas ni sus rezos

Ni los caminos trazados

para olvidar a tantos míos sacrificados.

 

Dame el despertar de un nuevo día.

Ama a tus semejantes olvidados,

tragados por bocas voraces,

dueñas del dinero, la fama y la historia.

Despierte nuestra alma de sueños inducidos,

sueños aburridos y competitivos

iguales para todos y para muchos imposibles.

 

Dame el despertar de un nuevo día

Donde el verdugo muestre su rostro

Y la gente le tenga, en vez de miedo, lástima.

Tenga el sentimiento prioridad e importancia,

porque el Hombre es, ante todo, calor y sangre.

 

 

 

Pérdida.

 

 

 

Vientos fuertes, los sucesos.

Luché por conservar

la habituada llama,

la escudé con mi cuerpo

y quise ganarle al viento.

 

Se quebró el orden.

 

La puerta dio un golpe,

la ventana  vibró.

Tenías la cara contra el vidrio,

la última vez que miré hacia atrás.

 

 

Miedo…

 

 

A los espacios desolados,

a mirar hacia el abandono,

a reabrir la misma herida.

El águila te roba el corazón
y se lleva también tu sombra.
En un pensamiento enrarecido,
la memoria es el peor enemigo.

Tu cerebro es atacado por un virus y,
en el desvarío de conexiones,
quieres robar la luz al sol
para guiar golondrinas en su vuelo.

Amor de arcilla

 

 

Ese amor hecho de arcilla,

 

rojo en el crepúsculo de la tarde.

 

Alfarera fui en tus brazos y a mi gusto

 

moldeé tu cuerpo enamorado.

 

Dos figuras maleables entre las sábanas,

 

dos artistas en  un escenario

 

recitando elocuentes parlamentos de enamorados.

 

Dolor…

430896_1     En la oscuridad de la guarida y

a la lumbre del fuego,

fantaseamos ver hostiles gigantes en la pared.

 

Se apilan los cadáveres de seres humillados,

todos arrancados del curso natural de su vida o muerte.

 

Víctimas inocentes horrorizan

la historia de nuestra humanidad.