En la misma medida

 

 

Tú debes  saberlo,

mis días son caminos,

sinuosos o ásperos,

que quieren morir en tus brazos

 

Tú debes  saberlo,

eres mi consuelo en este mundo infiel.

Las horas me las paso esperando

escuchar tus pasos, tus pasos y tu voz.

 

Tú debes  saberlo,

la pasión lleva tu nombre

y, en prenda, mi corazón.

Tú debes  saberlo,

pues es escuchada, hasta por el sordo,

la rogativa de mi voz.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s