Recordándote…

 

Siempre me acuerdo de ti.

En mi huerto tus manos

recogen los frutos cada verano y

en la tela de mis vestidos

están  impresos tus recuerdos:

cosas de antepasados y de nuevos retoños.

 

Día a día te recuerdo.

Tu rostro sonríe

en los rostros de otras ancianas.

 

La nostalgia cual una artista

dibuja tu rostro en mis días, y

te has ido.

 

La tarde se va apagando,

como va pasando la vida.

Tú ya no buscas la sombra del árbol en el patio.