Nabila

 

 

 

 

 

Lo quiso,  él era gentil , amable

llano a entregar su corazón.

 

Ella, desde siempre, arrastraba

amores perros en su corazón,

golpes, mentiras y engaños.

 

El duende jugaba en su cabeza,

su razonar lo disculpaba.

 

Una noche, en su huida,

él la alcanzó y con la llave de casa

le arrancó los ojos.

3 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s